|
LA TRANSITORIEDAD DE LA VIDA
Pastor: Rev. Juan & Sarah Manzano
Salmo 90, autor: Moisés
Las sagradas escrituras declaran que la vida es el soplo de Dios al hombre por
lo tanto podemos decir que la vida es un regalo que Dios nos ha dado. No
obstante es importante que tengamos conciencia que la vida es corta, somos
peregrinos en esta tierra. Nuestro tiempo en la tierra es limitado y lo debemos
utilizar con sabiduría, no debemos vivir por el momento, sino teniendo en mente
nuestro hogar eterno.
Moisés nos recuerda que mil años son como un día para el
Señor {ver 4}. El tiempo no limita a Dios. Es muy fácil desalentarse cuando
pasan los años y el mundo no mejora. Debido a que no podemos ver hacia el
futuro, a veces nos preguntamos si Dios puede ver. Pero no cometa el error de
suponer que Dios tiene las mismas limitaciones que nosotros. A El no lo limita
el tiempo de ninguna manera. Podemos depender de Dios porque El es eterno.
Dios
conoce nuestros pecados como si los tuviera extendidos ante El, incluso los
pecados secretos. No necesitamos ocultar nuestros pecados ante El porque podemos
hablarle abierta y sinceramente {ver 8}. Pero aun cuando conoce toda esa
terrible información de nosotros, sigue amándonos y quiere perdonarnos. Esto en
lugar de asustarnos y llevarnos a encubrir nuestros pecados nos debería alentar
a acercarnos más a El.
Percatarnos de que la vida es corta nos ayuda a utilizar
el poco tiempo que tenemos de una manera sabia. Nos ayuda a concentrarnos en
usar la vida para un bien eterno. Dedique tiempo para contar sus días al
preguntar ¿Que quiero que suceda en mi vida antes de morir? ¿Que pequeño paso
puedo dar hoy hacia ese propósito? {ver 12}. Porque nuestros días están
contados, queremos que nuestro trabajo cuente. Queremos ser eficaces y
productivos. Deseamos ver revelado ahora el plan eterno de Dios y que nuestra
obra refleje su permanencia.
Si nos sentimos insatisfechos con esta vida y todas
sus imperfecciones, recuerde que nuestro deseo de ver nuestra obra establecida
esta delante de Dios {ver 17} {Eclesiastés 3:11}. Pero nuestro deseo puede
satisfacerse únicamente en la eternidad. Hasta entonces debemos seguir amando y
sirviendo a Dios.
Que el Dios trino le continúe bendiciendo. Para más
información comuníquese con la gran familia del Tabernáculo Pentecostal Inc.
"Donde cada Cual es Alguien y Jesucristo es el Señor" Sus pastores,
Juan & Sarah
Manzano Tel: (718) 364-6268, 5009
|